Antonio Nariño

Antonio Nariño

Biografía

Antonio Nariño nació el 9 de abril de 1765 en Santafé, sus padres fueron Vicente de Nariño y Vásquez y Catalina Álvarez del Casal, quienes tuvieron ocho hijos, siendo Antonio el tercero de ellos. Perteneció a una familia influyente de origen español, fue educado con gran responsabilidad por parte de sus padres, quienes le enseñaron el buen porte. Antonio se caracterizó por haber tenido una personalidad especial, siendo muy simpático y alegre en su forma de ser.

Es considerado como precursor de la emancipación de las colonias americanas del Imperio español. Tuvo amistad con el general Francisco de Miranda, Pedro Fermín de Vargas, José Cortés de Madariaga y Eugenio Espejo. Cuando viajó a Santafé, se dio cuenta de que a los criollos que vivían ahí, se les daba un trato que no era digno, motivo por el cual se valió de la imprenta que tenía para traducir del francés al español el texto sobre los derechos del hombre y del ciudadano, para después repartirlo los papeles en todas las casas de Santafé, situación que lo llevó preso en tercio de su vida, siendo este evento por el cual, más tarde se le consideraría un ejemplo de gran valentía y honor en el país.

Cabe señalar que lo que Nariño había hecho contradecía fuertemente lo que por muchos siglos había existido en el país, en donde era parte de una tradición en donde existía una ley de tierra, misma que pertenecía en su totalidad a los reinos europeos. Fue por eso que Antonio Nariño marcó el comienzo de su ruina personal, debido a que estuvo a favor de los habitantes y por consiguiente en contra de lo que marcaba dicha ley. Esto provocó que muchos años de su vida la pasara en prisión.

Cuando fue capturado en su casa en Santafé el 29 de agosto de 1794, pasaron muchas cosas pero finalmente obtuvo su libertad en Cartagena el 2 de junio de 1810, siendo así como pasaron dieciséis años en donde perdió su vida y tuvo que vivir encerrado, en donde trató de fugarse, refugiándose en Europa y América en 1796, pero posteriormente se entregó de forma voluntaria en Santafé el 19 de julio de 1797, debido a que reflexionó que lo que había hecho no formaba parte de su vida, además de que no podía estar en paz.

La situación comenzó a cambiar después de que obtuvo si libertad, en donde el virrey Pedro Mendinueta le pidió a Nariño que formulara por escrito una propusiera que diera soluciones a la situación que se vivía en el país, lo cual se sometió a consideración en noviembre de 1797 en representación del rey, presentándolo en un informe que fue remitido a la corte en Madrid.

En el año de 1789 fue alcalde de primer voto, tesorero de diezmos del arzobispado, regidor y alcalde mayor provincial, cargos que desempeñó hasta 1793. Su formación educativa lo ayudó a iniciar una carrera que lo llevó a convertirse en el mayor exportador de quina, café y té de la capital neogranadina. A pesar de que siempre estuvo muy ocupado con las cosas que realizaba, no dejó de lado su vida personal, por lo que después se casó con Magdalena Ortega de Nariño, quien era la hija de José Ignacio de Ortega y Gómez de Salazar y de Petrona de Mesa y Moreno. Tuvieron seis hijos: Gregorio, Francisco, Antonio, Vicente, Mercedes e Isabel.

Debido a su preparación educativa, al hecho de pertenecer a una familia con poder y reconocida en Santafé, además de relacionarse con personas importantes, Antonio se interesó por la política, actividad que supo combinar de forma adecuada, haciendo que con el paso de los años creciera su economía, acumulando una fortuna importante. En el año de 1789 fue elegido alcalde de segundo voto elegido por el cabildo de Santafé.

Después fue tesorero interino de diezmos del arzobispado, cargo al que fue designado en julio del mismo año por parte del virrey Francisco Gil y Lemos. Es elemental señalar que en ese entonces no existía otra persona que aparte del virrey, el arzobispo y los oidores de la Real Audiencia, se comparara con un gran rango y poder como el que obtuvo Antonio Nariño.

Nariño regresó a Santafé porque iba a participar en la organización del primer congreso neogranadino, del cual fue designado secretario en conjunto con Crisanto Valenzuela, iniciando sesiones el 22 de diciembre de 1810. Fue así como se dio el nuevo gobierno provisional, mismo que se había formado por personas que integraban al antiguo virreinato de la Nueva Granada con la finalidad de reemplazar a la junta suprema de Santafé.

Todo esto contrajo situaciones difíciles en el país, debido a que muchas personas se dividieron, mostrando empatía por quienes desde Santafé proponían un modelo centralista de gobierno y apatía por otro lado, los que desde las provincias con la de Cartagena a la cabeza, defendían por uno federalista. Esto provocó que el congreso se instalara con asistencia de representantes de las provincias de Santafé, Nóvita, Pamplona, El Socorro, Mariquita, y Neiva. Las provincias restantes como Cartagena, Santa Marta, Medellín, Popayán, Pasto, se abstuvieron de concurrir para manifestar su aversión a las orientaciones de Santafé.

Es elemental mencionar que la historia también señala que en dicha junta, algunas personas acusaron de pretender imitar a la junta central de Sevilla para constituir un gobierno que no favorecía en nada a los habitantes del país, porque sólo beneficiaba a los que estaban en el poder. Fue en este momento cuando figura José Miguel Pey, quien fungió como alcalde ordinario de la junta suprema de Santafé, quien hizo que los representantes enviados juraran defender la religión católica, cuidar los derechos de Fernando VII contra el usurpador Napoleón Bonaparte y de tener el compromiso de sólo reconocer la autoridad de las juntas provinciales.

Después de eso, pasaron varios meses, el congreso se disolvió dejando a la suerte todo lo que se había realizado en la junta antes mencionada, en donde representantes enviados por Pamplona y Mariquita se retiraron antes de darse la clausura de sesiones. Debido a esto, Cundinamarca trató de establecer su propio gobierno general, por lo que el 27 de febrero de 1811 se reunió un Colegio Constituyente, en donde el presidente fue Jorge Tadeo Lozano, quien fue designado primer presidente del nuevo Estado de Cundinamarca.

Es preciso señalar que la realización de dicha reunión, se hizo con la finalidad de redactar una Constitución que el 30 de marzo se aprobó tomando en cuenta lo que antes se había delimitado señalando que dos aspectos fundamentales, uno fue apoyar la profesión de la fe católica y otro fue el reconocimiento de Fernando VII por el rey de los cundinamarqueses.

Antonio Nariño era un centralista que desde el inicio de su vida política lo había declarado y dado a conocer a todas las personas, pasó a hacer oposición al nuevo gobierno desde su periódico de nombre “La Bagatela” en donde se presentó un artículo que se hizo muy popular en el país, mismo que fue publicado el 14 de julio de 1811. Ante esta situación de descontentos por el nuevo gobierno, Nariño logró hacer que la presidencia de Lozano se viniera abajo, haciendo que después Nariño fuera quien obtuviera la presidencia del país, con lo que comenzó a escribir una nueva historia política en su vida, en donde se enfrentó a muchas cosas.

Educación

Antonio estudió en el Colegio Mayor y Seminario de San Bartolomé, en donde fue becado debido a sus altas calificaciones. Cuando tenía 16 años de edad, fue abanderado de un batallón de milicias que se creó con la finalidad de detener a los comuneros en el año de 1781, en donde fue testigo de un evento sangriento, debido a que presenció la ejecución de José Antonio Galán y sus compañeros en la Plaza Mayor de Santafé.

Una de las características que tuvo fue que siempre quiso aprender más cosas, aspecto que heredó de su padre, quien le enseñó a continuar aprendiendo en cada aspecto de su vida para ser una persona culta, siendo esto motivo por el cual Antonio leyó más de dos mil libros, lo cual no era normal en su época, sin embargo él siempre marcó una gran diferencia con otras personas de su misma edad y hasta de más edad.

Cuando se dio el movimiento de la ilustración en Europa, Antonio mostró un gran interés por lo que estaba ocurriendo, por eso decidió ser un propagador de esas ideas durante las pláticas que tuvo con otras personas. Muchos años más tarde, se interesó por las actividades comerciales y debido a que era necesario atender su salud, viajó muy joven a Cartagena de Indias en donde realizó cosas importantes, poco después regresó a Santafé, lugar donde había nacido, en donde estudió la carrera civil.

Fue así como después de una larga vida de estudio y dedicación, Antonio Nariño fue político y militar neogranadino de gran popularidad por todo lo que realizó en su vida educativa, personal y profesional.

Época en la Presidencia

Al haber derrumbado la presidencia de Lozano el 19 de agosto, Nariño fue aclamado presidente de Cundinamarca, puesto que tuvo casi dos años. En ese periodo se inició un enfrentamiento en donde las tropas realistas dirigidas desde la presidencia de Quito invadieron el sur de la república, cuyo punto de llegada sería la capital. Fue así como Nariño y Torres se unieron para hacer una campaña militar con la finalidad de enfrentar a los invasores.

Nariño tomó el mando ofreciéndose para dirigir los ejércitos que se unieron de Cundinamarca y las Provincias Unidas, pero antes de salir, Cundinamarca declaró su independencia absoluta de España y de cualquier otro gobierno el 16 de julio de 1813. Posteriormente Nariño se vio obligado a dejar el gobierno de Cundinamarca en manos de su tío Manuel de Bernardo Álvarez, para después obtener el rango teniente general, con lo que hizo que participara en una marcha que salió de Santafé el 21 de septiembre de 1813.

Después, Nariño autorizó a Jacobo Wiesner para que iniciara una exploración en Pacho, perteneciente a Cundinamarca, cuyo objetivo trazado fue buscar plomo, el cual es un mineral químico que tiene una gran elasticidad molecular, la cual depende de la temperatura ambiental a la que esté expuesto, debido a eso, era muy importante conseguirlo en aquella época. En el año de 1814 finalmente se encontró el plomo, mismo que estaba en una mina de hierro.

Fue así como posteriormente, Nariño tuvo que ir a la zona donde estaba la mina para explorarla y ver personalmente lo que había en la región, lo cual hizo que tuviera una visión de negocios, debido a que efectivamente su visita logró hacer que Nariño encontrara la mina de nombre Algodonales, como algo adecuado para ser comercialmente explotada. Cabe señalar que con el mineral que se extrajo de la mina, uno de los elementos que fueron creados son las campanas de las iglesias de Pacho y Vergara, además de varias piezas del reloj de la casa consistorial de Pacho, lo cual fue algo muy acertado para la época.

Sin embargo, Nariño se volvió a encontrar en una situación problemática, debido a que se vio en la necesidad de entregarse al jefe militar de Pasto el 14 de mayo de 1814, por lo cual, estuvo preso seis años, en este tiempo estuvo en Pasto, después en Quito y posteriormente fue enviado a Guayaquil, lugar en donde se le embarcó para Cádiz y allá estuvo en prisión hasta el 23 de marzo de 1820. Después de su condena, Nariño regresó a América por el Caribe y Venezuela y el 20 de febrero de 1821, Simón Bolívar, quien era conocido como el libertador, recibió a Nariño mostrando un gran afecto por él, invitándolo a que se reuniera en los llanos del Apure.

Fue en dicho lugar en donde le informó a Bolívar sobre las dificultades que existían para instalar el congreso constituyente que fue convocado en la Villa del Rosario de Cúcuta con motivo de la muerte del entonces vicepresidente interino, Juan Germán Roscio, y su reemplazo en el poder, el general Luis Eduardo de Azuola quien poco después falleció en el mes de abril. Estos motivos fueron suficientes para que Bolívar le pidiera a Antonio Nariño dirigirse a la Villa del Rosario de Cúcuta, dándole el rango de vicepresidente interino del país, con lo que logró instalar el congreso el 6 de mayo de 1821.

Todo parecía estar a favor de Nariño, pero comenzó a tener problemas, mismos que provocaron su renuncia a la vicepresidencia a tan sólo dos meses de haber obtenido dicho cargo, su salud se afectó por todo lo que había vivido, haciendo que se fuera a la capital. Cuando llegó a su tierra natal, ya estaba grande edad, se enfermó y decidió irse a vivir a su casa en Fucha, lugar en donde estuvo en reposo por prescripción médica hasta que en el mes de octubre de 1821, el gobierno del vicepresidente Francisco de Paula Santander lo designó comandante general de armas de la provincia de Cundinamarca y presidente de la comisión de repartimiento de bienes nacionales.

El panorama en su vida comenzó cambiar de manera favorable, debido a que poco después, el congreso de Cúcuta lo eligió senador con lo que pudo sesionar en Santafé en el año de 1823, pero llegó el día en que fue impugnado por dos políticos que señalaron a Nariño como una persona que no era digna de ocupar dicho cargo.

En 1823, Nariño fue oficialmente notificado de su elección como senador en Cúcuta y de la impugnación de la misma por tres cargos, los cuales fueron haber sido deudor fallido de las sumas que resultaron a su cargo en 1794 cuando fungió como tesorero de diezmos del arzobispado en Santafé, otro fue por haberse entregado voluntaria y cobardemente al enemigo a las puertas de Pasto y la tercera fue por haber permanecido por decisión propia, fuera del país hasta que se dio su elección como senador en Cúcuta.

Nariño decidió renunciar al puesto de comandante de armas de Cundinamarca, debido a los problemas que tuvo, señalando que era necesario dejar su cargo porque no podía continuar haciendo funciones públicas. Dicha renuncia fue reiterada en 1 de enero de 1823, misma que fue aceptada por el congreso el 12 de febrero, fue así como dicho cargo se le entregó al general José María Córdova.

El congreso se instaló el 8 de abril de 1823, existiendo una alta expectativa de ayudar a Antonio Nariño sobre su derecho a ocupar la presidencia de Cundinamarca, en donde al ser contemplado, obtuvo la mayoría de votos al cierre del congreso constituyente en Villa del Rosario el 9 de octubre. Nariño decidió abstenerse a asistir a las sesiones hasta iniciar su defensa, siendo el 14 de mayo cuando finalmente compareció ante el pleno del congreso para defenderse públicamente de las acusaciones de que había sido objeto en Cúcuta al momento de su elección como senador.

Poco después, el 20 de mayo fue absuelto incondicionalmente, obteniendo el derecho a tomar posesión como senador en el congreso, fue así como a partir de dicha fecha, Nariño asistió a las sesiones que se realizaron en el congreso, hasta que después, por decisión personal, solicitó una licencia (un permiso) para realizar otras cosas después de que las sesiones ordinarias finalizaron el 6 de agosto.

Después de la Presidencia

Debido a su estado de salud muy desgastado, Nariño tuvo que cambiar de aires porque fue recomendación del doctor que lo atendió, con lo cual decidió irse a Villa de Leyva, en donde debido a los cuidados que tuvo y al reposo adecuado, logró mejorar, sin embargo esto no seguiría de la misma manera, cuando a principios de diciembre tuvo una infección pulmonar que terminó en su muerte, el 13 de diciembre de 1823 a la de edad de 58 años en Villa Leyva, cuyos restos fueron depositados en la Catedral Primada de Bogotá, en donde aún se encuentran.