Domingo Caicedo y Sanz de Santa María

Domingo Caicedo y Sanz de Santa María

Biografía

Domingo Caicedo y Sanz de Santa María nació el 4 de agosto de 1783 en la hacienda de Puente Aranda en Cundinamarca, sus padres fueron Luis Caicedo y Flórez, quien era alcalde ordinario de Santa Fe y fue uno de los firmantes del Acta de Independencia de 1810 y Josefa Sanz de Santamaría y Prieto. Sus padres se encargaron de él, preocupándose por recibir una educación adecuada para hacer de Domingo Caicedo un hombre de bien, con principios e ideales que aprendiera a respetar toda su vida.

Cuando se tuvo que ir a la península ibérica, siendo joven, se vio en la necesidad de pelear contra la invasión francesa en España y después actuó como secretario de las Cortes del Reino, tanto en Cádiz como en la isla de León en calidad de diputado suplente, iniciando así, su vida en la política. Su historia de vida señala que en el año de 1812 regresó a Bogotá para formar parte del Consejo de Gobierno de Cundinamarca.

Domingo tenía el título de capitán y acompañó al general Antonio Nariño para luchar con él contra los federalistas. Debido a su desempeño y al apoyo brindando, el 9 de enero de 1813 se le otorgó el grado de coronel. En ese mismo año fungió como diputado en el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada y sólo dos años más tarde, se casó con Juana Jurado Bertendona en Santa Fe, de cuyo matrimonio nacieron varios hijos.

La historia también semana que debido a los sucesos ocurridos, Domingo cayó prisionero durante la reconquista española. Esta situación fue muy difícil, estuvo preso en el colegio del Rosario pero se dice que existió la intercesión de su suegro, el señor Juan Jurado Laynez, quien era oidor de la Real Audiencia de Santa Fe, con lo que se tuvo que pagar una fuerte cantidad de dinero para salvarle la vida, lo cual se llevó a cabo y fue así como Caicedo logró salir libre de este problema que de no haber sido así, lo habría llevado a la horca.

Es elemental señalar que cuando la independencia se restableció en el país, después de la batalla de Boyacá en el año de 1819, Caicedo rindió en Purificación a una partida de realistas que eran comandada por el teniente coronel Antonio Fominaya, quien era el ex gobernador de Socorro. Después fue nombrado comandante general de la provincia de Neiva por parte del general Simón Bolívar quien en ese entonces fungía como gobernador.

Con dicho cargo, Caicedo organizó el batallón Vargas, y más tarde fue elegido parlamentario que concurrió al Congreso Nacional de 1823 a 1827, tiempo en que ocupó la presidencia de la Cámara, su trabajo, desempeño y gran actitud, hicieron que después pasara a formar parte del Senado del país y fue así como ascendió a general de brigada de los ejércitos de Colombia en el año de 1827.

En 1828 Caicedo volvió a ser gobernador de Neiva. La historia señala que después de la conspiración de septiembre de 1828 contra El Libertador Bolívar (como mejor se le conoció a dicho personaje), decidió llevar a éste a su hacienda de Fucha y sólo un año más tarde, fue designado ministro del Interior por Bolívar. Esto fue muy favorable porque logró seguir escalando puestos importantes, haciendo que en 1830 fuera nombrado ministro de Relaciones Exteriores.

Se dice que el 2 de marzo de 1830 Domingo Caicedo y Sanz de Santa María fue nombrado presidente del Consejo de Ministros, que fue la Presidencia de la República en reemplazo de Simón Bolívar por haber éste dimitido ante el Congreso del país. Fue así como en el mes de mayo de 1830, el Congreso Admirable eligió presidente de la República a Joaquín Mosquera y vicepresidente al general Domingo Caicedo, quien estuvo en ese puesto hasta el 15 de junio del mismo año, porque después llegó Mosquera a Bogotá.

El 2 de agosto de 1830 nuevamente asumió el mando hasta el 17 del mismo mes. Fue el 4 de septiembre cuando se retiraron del mando tanto el presidente Mosquera, como el vicepresidente Caicedo, debido a todos los problemas que se dieron con el batallón Callao y el 5 de septiembre asumió la dictadura de la Gran Colombia el general venezolano Rafael Urdaneta.

Todo eso influyó para que el general Caicedo decidiera retirarse a su hacienda en Saldaña, pero los problemas continuaron y se llevaron a cabo más enfrentamientos en el país. El 14 de abril de 1831 el general Caicedo, recibió la solicitud de los jefes legitimistas ante la ausencia del presidente Mosquera, con lo cual finalmente asumió el mando en el país, en la ciudad de Purificación.

Educación

Domingo fue a la escuela porque era algo muy importante para él y sus padres, así que sus estudios le permitieron graduarse en jurisprudencia en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Su gran capacidad y dedicación hicieron que en ese mismo plantel se desempeñara como vicerrector y catedrático de Latinidad. En el año de 1809 fue enviado a España para llevar las representaciones de los cabildos de Santa Fe y Cartagena de Indias. Fue así como Domingo se convirtió en un político colombiano muy popular.

Época en la Presidencia

La historia de vida de Caicedo señala que en 1831, el Consejo de Estado lo encargó de la presidencia del país debido a la situación que se estaba viviendo sin nadie al frente. El 7 de mayo del mismo año convocó la Convención Granadina que había de constituir la República. Dicha convención se instaló el 20 de octubre del mismo año. Cabe señalar que a petición del general Caicedo, la Convención eligió como nuevo vicepresidente al general José María Obando, quien se posesionó, en su reemplazo, el día 23 de noviembre de 1831.

En el año de 1832 Caicedo ocupó el Ministerio de Hacienda en el gobierno del general Francisco de Paula Santander. Un año después ingresó al Senado por Bogotá. Su gran labor, empeño, compromiso y reconocimiento, hicieron que en el año de 1836 volviera por tercera vez a tener el cargo de gobernador de Neiva. Además, la historia señala que en 1840 durante los gobiernos de José Ignacio de Márquez y del general Pedro Alcántara Herrán, Caicedo fue nuevamente elegido vicepresidente de la República.

Después de la Presidencia

Después de haber concluido su periodo presidencial, Caicedo se retiró de la vida política y militar, recordando que sus acciones siempre estuvieron encaminadas en la mejora de su país, a pesar de las situaciones de guerra que enfrentó, trató de dar lo mejor como persona, militar y político. Cabe decir que el alto espíritu cívico y patriota de Domingo Caicedo, será motivo de un recuerdo en la consolidación nacional del Estado de la Nueva Granada.