Manuel Antonio Sanclemente

Manuel Antonio Sanclemente

Biografía

Manuel Antonio Sanclemente nació el 19 de 1813 en Buga. Después de haber dedicado su vida a estudiar, logró desempeñarse de la mejor forma en el aspecto judicial, en donde obtuvo varios cargos hasta llegar a uno de los que marcaron su inicio en la vida pública, se trató de la Corte Suprema de Justicia, en donde estuvo por elección en el año de 1854, pero también continuó desempeñando funciones como abogado, cuyo trabajo le dio la oportunidad de conocer a muchas personas.

Sanclemente también tuvo influencia en la educación, por lo que desempeñó unciones en el magisterio con el puesto de rector del Colegio de Buga. Debido a su gran labor, entrega y responsabilidad, tuvo el apoyo de muchas personas que fuera elegido representante y senador en el Congreso Nacional en varios períodos. Su vida fue ascendiendo poco a poco hasta que en el gobierno de Mariano Ospino Rodríguez, invitó a Sanclemente a formar parte de su gabinete, aun cuando éste era magistrado de la Corte Suprema de Justicia, llevándose a cabo su nombramiento como secretario de Gobierno y Guerra, a partir del 1 de abril de 1857 hasta el 18 de julio de 1861.

Durante su cargo se tuvo que enfrentar a la guerra civil que se realizó en 1860, la cual dio inicio en el estado del Cauca y poco a poco se extendió a otras partes como Santander, Bolívar y después a todo el país. El entonces secretario de Gobierno, Sanclemente tuvo que participar directamente en la campaña de Santander junto con el presidente Ospina Rodríguez, por lo que tuvieron que participar también en la batalla del Oratorio.

Todo lo que en ese entonces estaba sucediendo en el país, provocó que el 18 de julio de 1861 los revolucionarios unieran sus fuerzas para tomar Bogotá, la capital de la Confederación Granadina, en donde debido a sus reclamos y enfrentamientos con otras personas, tomaron prisioneros al presidente Mariano Ospina y a su hermano Pastor Ospina, provocando la desintegración de su gabinete. Debido a eso, Sanclemente tuvo que dedicarse a otras cosas, retomando su profesión como abogado en Panamá, lugar en donde estuvo por un tiempo porque después decidió regresar a su lugar de origen, en Buga para desempeñar labores como docente.

Las labores educativas de su época se dieron en un lugar llamado “hacienda de Pochichí”, en donde se estableció un colegio que ayudó a muchas generaciones de estudiantes que salieron preparados para la vida profesional. Después de un tiempo, Sanclemente decidió ser partícipe en la guerra civil que se hizo en 1876, pero de cuyo evento fue hecho prisionero. La suerte estuvo de su lado porque salió de ahí gracias al entonces presidente Sergio Camargo. Pasaron muchos años hasta que llegó 1886 en donde fue nombrado magistrado de la Corte Suprema de Justicia y también fue gobernador del Estado del Cauca y después fungió como senador en el Congreso de la República.

Cuando Miguel Antonio Caro fue vicepresidente pero responsable de Colombia, nombró a Manuel Antonio Sanclemente ministro de gobierno, pero sólo estuvo en ese cargo por poco tiempo debido a que inesperadamente su salud se vio fragilizada, lo cual provocó que tuviera que regresar a su tierra natal para recibir los cuidados pertinentes. Así paso el tiempo, en donde Sanclemente recibió atención médica que le ayudó a mejorar.

Educación

Sanclemente fue estadista, jurista y educador pero antes de llegar a ser eso, primero tuvo que emprender una vida de estudios y preparación, por lo que desde muy pequeño tuvo el respaldo y apoyo de su familia, realizando sus estudios universitarios en la Universidad del Cauca en Popayán, en donde obtuvo el título de doctor en Jurisprudencia en el año 1837, una vez de haber finalizado sus estudios, se insertó en la vida pública de aquel tiempo, la cual atrajo a muchas personas por la gran influencia que tuvo.

Época en la Presidencia

Llegó el año de 1897, cuando era el momento de nombrar candidatos para contender la silla presidencial porque se iba a terminar el periodo de Caro. Los nombres que fueron propuestos fueron el general Marcelino Vélez, el señor Antonio Roldán, el general Rafael Reyes y el doctor Manuel Antonio Sanclemente. Por parte del partido liberal se le dio el apoyo a Miguel Samper para contender por la Presidencia y el del general Foción Soto para la Vicepresidencia.

El partido conservador ayudó enormemente a llevar al poder a Manuel Antonio Sanclemente, quien a la edad de 85 años logró obtener la mayoría de votos necesarios para ser el nuevo presidente de la República de Colombia y como vicepresidente ganó José Manuel Marroquín con 70 años de edad. Fue de esta forma como el Consejo Electoral dio la validez de los ganadores del nuevo gobierno del país el 4 de julio de 1898, con base a la Constitución de 1886, con un período presidencial de seis años.

Debido a que la salud del presidente Sanclemente volvió a afectarse, no pudo asistir a la reunión programada el 7 de agosto de 1898, por lo que el encargado de llevar a cabo las actividades de la presidencia fue el vicepresidente Marroquín, quien el 3 de noviembre de 1898 llevó a cabo el juramento como presidente de la República ante la Corte Suprema de Justicia. Dio un mensaje al país en donde prometió cumplir con todo lo que Sanclemente había señalado antes de enfermarse, llevando a cabo acciones encaminadas a respetar la Constitución y las leyes de Colombia, reconociendo que él sólo estaba encargado del poder ejecutivo, mientras Sanclemente recuperaba su salud para atender las demandas de la sociedad.

Señaló que para él era importante que las personas se acercaran a él para hacerle sus peticiones, haciendo todo lo posible por brindarles el apoyo necesario, pero sobre todo, se comprometió a hacer de Colombia un país de prosperidad, cumpliendo las exigencias y haciendo cumplir las leyes. Dijo que el gabinete que había formado el presidente Manuel Antonio Sanclemente era el idóneo para apoyarlo y respaldar sus iniciativas, las cuales desde sus inicios fueron muy claras, hacer que el país fuera reconocido de forma positiva en el extranjero, tratando de dejar en el pasado los enfrentamientos que habían violentado a la nación.

También pidió a todos los colombianos contar con su apoyo para que este gobierno que se iniciaba fuera uno de los mejores del país, uniéndose en pro de un mejor futuro, invocando la paz para que todos pudieran vivir bien y en armonía, señalando que la religión católica, apostólica y romana de la Nación debían fortalecerse, respetándolas como elementos importantes del orden social, con la finalidad de mantener buenas relaciones entre todos, en donde iglesia y Estado tengan el compromiso de participar por el bien de todos.

Cuidaré así mismo de hacer guardar el respeto debido a los ministros de aquélla, porque no concibo cómo sin éstos pueda haber religión y culto, y porque el clero colombiano, por su ciencia, virtudes y sus piadosas enseñanzas, merece ser considerado y protegido en el ejercicio de sus funciones.

Debido a que los conservadores apoyaron a Sanclemente, se dieron algunos problemas en el ambiente político de aquella época, haciendo que muchas personas mostraran su descontento, lo que provocó que la salud del presidente volviera a afectarse, por lo cual decidió irse a vivir por un tiempo a Villeta, desde donde pudo administrar el país, con la ayuda de su gabinete. Fue así como Bogotá y Villeta fueron dos lugares de gran importancia en su gobierno, porque desde ahí pudo dirigir a Colombia.

A pesar de sus esfuerzos la población estaba intranquila, debido a que existieron muchas personas que hicieron una rebelión liberal en contra del gobierno conservador, esto hizo que sus colaboradores directos estaban haciendo mal las cosas porque utilizaban su firma para hacer lo que querían, de lo cual el presidente Sanclemente no estaba enterado, aspecto que fue sólo un ejemplo de lo que estaba sucediendo en su ausencia.

Las cosas continuaran avanzando hasta que en a finales de 1898, el vicepresidente Marroquín tomó el poder, pero sus actuaciones no fueron las más adecuadas, provocando que los conservadores se manifestaran ante tal hecho, quienes decidieron ofrecer su apoyo a Marroquín. A su vez, las cosas empeoraron cuando el liberalismo se preparó para iniciar una guerra civil que fue conocida con el nombre de “Guerra de los Mil Días”.

Fue así como el partido liberal tuvo que enfrentarse a los conservadores quienes propusieron la famosa Regeneración, quienes decidieron emprender la búsqueda de una reforma en la Constitución de 1886, porque era considerada como monárquica, radical y centralista por parte de los liberales radicales. Los problemas políticos y sociales se reflejaron en el quebrantamiento de la economía del país, en donde se reconoció que el problema había sido causado por la división de la población, además de las continuas emisiones de papel moneda que se generaban para pagar los gastos ocasionados por las guerras civiles.

Toda Colombia se consternó cuando sufrieron las consecuencias de la inflación, provocando la baja de las importaciones, haciendo que todo el país estuviera mal. Las cosas se complicaron aún más cuando el grupo liberal denominado “autonomista”, decidió levantarse en armas, dirigido por Rafael Uribe en contra del gobierno de Manuel Antonio Sanclemente.

La guerra se inició el 18 de octubre de 1899, pero Sanclemente no estuvo solo, tuvo el respaldo de los jefes militares como los generales Próspero Pinzón, Ramón González Valencia, Pedro Nel Ospina, Manuel Casablanca y otros. Los del partido liberal también se levantaron en armas y estuvo comandado por el general Gabriel Vargas Santos, junto con los generales Rafael Uribe y Benjamín Herrera, entre otros. La guerra se inició en el departamento de Santander pero rápidamente se extendió en todo el país.

Colombia vivió momentos llenos de sangre, desesperación, muerte, problemas sociales muy graves así como políticos y económicos, debido a las batallas que se hicieron como la de Bucaramanga que se hizo el 12 y 13 de noviembre 1899, la de Peralonso el 15 y 16 de diciembre de 1899, la de Palonegro en el año de 1900, así como la de Palonegro que duró 15 días, en donde lucharon cerca de 8 mil soldados del ejército liberal y 18 mil del ejército del gobierno.

Todo eso provocó la muerte de aproximadamente 2000 hombres y heridos en las fuerzas revolucionarias, mientras que en las fuerzas del gobierno federal se perdieron 1600 vidas. La guerra civil fue una de las más sangrientas en la historia de Colombia, en donde a pesar de todo lo sucedido, triunfaron las fuerzas del gobierno de Sanclemente.

La situación continuó siendo complicada en el país, porque se dieron varias guerrillas y combates que en poco tiempo se extendieron por la Costa Atlántica y Panamá. Ante estos nuevos acontecimientos, los revolucionarios obtuvieron el apoyo de las tropas extranjeras de Venezuela, Ecuador y Nicaragua. Esto hizo que en Bogotá se creara un movimiento de conservadores y algunos liberales, con la finalidad de intentar derrocar al presidente Manuel Antonio Sanclemente.

Dichos grupos y partidos creían que Sanclemente era una persona buena pero su salud era más fuerte, debido a que había caído enfermo y su edad avanzada, eran considerados como aspectos delicados para poder dirigir el país, porque no estaba en condiciones para afrontar la guerra que fue considerada como la más difícil y sangrienta en la historia de la República de Colombia.

Cabe decir que figuraron algunos nombres de conservadores que formaron parte de dicho movimiento que inició el 31 de julio como por ejemplo Guillermo Quintero Calderón, José Vicente Concha, Carlos Martínez Silva, Luis Martínez Silva, Miguel Abadía Méndez, el general Jorge Moya Vásquez, Gerardo Aruba, Antonio José Cadavid, Emiliano Isaza, Marcelino Posada, Luis Portocarrero y otros.

Los llamados “golpistas” fueron los que propusieron al vicepresidente José Manuel Marroquín para que tomara la silla presidencial de Colombia y de esa forma lograra derrocar al entonces presidente oficial Sanclemente. Lo anterior hizo que varias personas que integraron a los golpistas, tuvieran que llevar a cabo reuniones con Aquileo Parra, quien fungía como jefe del liberalismo, para llegar a un acuerdo de paz, evitando más enfrentamientos.

Posteriormente se llevó a cabo la convocatoria de un cuerpo constituyente para las elecciones, así como la libertad a los presos políticos y separación del gobierno del señor Arístides Fernández, porque era una persona considerada como negativa para el liberalismo. Todo lo que habían planeado se realizó el 31 de julio de 1900, cuando el vicepresidente José Manuel Marroquín logró apoderarse de la presidencia, decorando a Manuel Antonio Sanclemente.

Las cosas estuvieron a favor de Marroquín por el ministro de Guerra y las tropas acuarteladas no se apusieron a tal hecho. La justificación de haber hecho eso en contra de Sanclemente fue que el movimiento se hizo a favor de él con la finalidad de cuidar su salud y avanzada edad, dándole la oportunidad de descansar y llevar una vida más tranquila alejada de la política, estos puntos fueron señalados en un documento enviado al cuerpo diplomático de Colombia.

Después de la Presidencia

Al recordar que Sanclemente estaba ausente, lo realizado se dio de forma pacífica, disolviéndose la unidad administrativa y política que se había creado. Uno de los acontecimientos que se dieron fue la anarquía y el desconcierto en la administración pública, pues las personas no sabían que sería lo que iba a suceder con el nuevo presidente.

Los problemas no se hicieron esperar para Marroquín, quien tuvo que enfrentarse a muchos problemas que existieron en el sistema de gobierno en donde había corrupción y abusos por parte de los funcionarios, algo que en el gobierno de Sanclemente se había dado porque no estuvo presente para poner orden en su gabinete, lo cual una vez más fue por su salud. Cabe decir que no todos apoyaron lo que hizo Marroquín, su movimiento fue duramente criticado por Miguel Antonio Caro, Marco Fidel Suárez, Carlos E. Restrepo y otros, pero contó con el apoyo de los políticos liberales como Luis López de Mesa, quien proclamó el derecho de la población para volver por los fueros de un buen gobierno.

A pesar de todo lo prometido, el presidente José Manuel Marroquín no cumplió su palabra, por lo cual los jefes del partido liberal decidieron iniciar una guerra civil que continuó hasta el año de 1902. Ante la difícil situación, Sanclemente trató de regresar a Bogotá para quitarle el poder que había adquirido Marroquín y así poder continuar con su gobierno presidencial, debido a que reconocía que había cometido errores pero él llegó al poder por votación popular.