Miguel Antonio Caro Tobar

Miguel Antonio Caro Tobar

Biografía

Su nombre completo fue Miguel Antonio José Zolio Cayetano Andrés Avelino De Las Mercedes Caro Tobar, nació el 10 de noviembre de 1843 en Bogotá, Colombia. Sus padres fueron el poeta y filósofo José Eusebio Caro, y Blasina Tobar. Desde que nació tuvo el apoyo de sus padres durante toda su formación, la cual tuvo altibajos por las circunstancias que atravesó el papis en ese entonces, provocando que no terminara sus estudios, pero esto no fue un obstáculo para él, porque fue autodidacta.

Demostró que él podía salir adelante tomando en cuenta las enseñanzas y consejos de muchas personas que lo rodearon, sobre todo de los libros que su abuelo Miguel Tobar le dio para leer y estudiar, demostrándoles lo importante que era salir adelante ante los ojos de su familia. Desde joven se interesó en la política, al igual de otros de sus colegas, lo cual se debió a la gran influencia que tenían muchos políticos de la época, haciendo que todos vieran de cerca lo que sucedía en ese ámbito.

Inició centrándose en el periodismo porque sabía que era un forma de estar enterado de todas las situaciones que se dieran en el país, por lo que participó en el periódico llamado “El Tradicionista”, que se funcionó a partir del mes de noviembre de 1871 hasta a agosto de 1876. Esto le dio la oportunidad de defender sus ideas, debido a que el radicalismo era muy fuerte en esa época.

Fue así como desde dicho periódico logró exponer los principios en el proceso institucional de 1885 a 1886. Miguel Antonio Caro, tuvo la idea de crear un partido católico, sabiendo que existirían muchas personas que se opondrían a esto, pero no se llevó a cabo porque existió mucho desconfianza por parte de políticos, por lo que sólo se quedó en sus pensamientos.

Cabe decir que en la década de los 80’s, fue una de las personas que logró participar junto a Rafael Núñez en el partido nacional, logrando tener el apoyo de otros políticos para llevar a cabo el movimiento de Regeneración, abriendo amplias posibilidades para la Constitución de 1886, que fue inspirada por Núñez, mismas que fue redactada y defendida por Caro en el Consejo Nacional de Delegatarios.

Fue así como dicho movimiento influyó en el proceso electoral que se llevó a cabo en el año de 1891 en donde ambos personajes antes mencionados, se postularon para la presidencia de Colombia y otro para la vicepresidencia. Todo resultó a su favor porque los votos favorecieron a Miguel Antonio Caro Tobar como vicepresidente pero asumió el poder ejecutivo porque Rafael Núñez se encontraba en Cartagena, para retirarse de “El Cabrero”.

Educación

Caro vivió en una época de grandes cambios políticos y sociales, debido a eso y a todo lo que estaba ocurriendo en la país, no estudió como otros de sus colegas, por lo que su historia de vida señala que no obtuvo algún título universitario o académico, pero conforme paso el tiempo, supo aprovechar las oportunidad que se le presentaron, haciendo que en su trayectoria fuera reconocido con Doctorado honoris causa en Jurisprudencia por la Universidad de México y la de Chile, lo cual es una clara muestra de su inteligencia, compromiso y entrega en su desempeño personal, académico y profesional, demostrando que cuando alguien tiene deseos de salir adelante, lo puede lograr con entrega.

Época en la Presidencia

Después de que Rafael Núñez murió en el mes de septiembre de 1894, lo cual hizo que Miguel Antonio Caro se viera obligado a terminar el periodo pero sin utilizar el título de presidente, lo cual fue algo muy especial porque de acuerdo a la historia de Colombia, fue el periodo de gobierno más extenso en el país, al haber durado seis años, en donde el ejecutivo federal corresponde al título de presidente, pero Caro nunca fue nombrado como tal, sino como el vicepresidente encargado del poder ejecutivo, lo cual demostró una gran sencillez, ejemplo para el país.

El hecho de que Caro no quisiera ser nombrado como presidente de Colombia, fue por el gran respeto que siempre tuvo por Núñez, porque consideró que no le pertenecía, a pesar de estar al frente del país, lo cual fue aplaudido por muchos políticos y personas en todo el país. La administración de Caro se inició el 7 de agosto de 1892 y terminó el 7 de agosto de 1898.

El periodo de su gobierno no fue sencillo, debido a lo que se vivió en la cuestión política, habiendo altibajos porque existió la oposición de los liberales y conservadores, haciendo que todo fuera más complicado. Caro respetó muchas de las cosas que Núñez decidió durante el tiempo que vivió en su periodo presidencial, porque sabía que como vicepresidente, tenía la responsabilidad de llevar a cabo acciones en nombre de su compañero fallecido, haciendo que de alguna manera respetar su memoria.

En el año de 1897, se dieron problemas con la ruptura del conservatismo con Miguel Antonio Caro, haciendo que se dieron otros problemas en el país, en donde después de un tiempo del fallecimiento de Núñez, los independientes que eran su seguidores, volvieron a las filas de su partido. Conforme pasó el tiempo, se dieron algunos hechos violentos, lo cual provocó la muerte de muchas personas por motivo de los asaltos y choques con la fuerza pública.

Ante esto la persona que logró poner orden fue el general Antonio Basilio Cuervo, quien en ese entonces fungía como ministro de Gobierno. Debido a que Caro, se encontraba radicando en Ubaque, le pidió a Cuervo que se hiciera cargo de las cosas del orden público, después de que se dio cuenta de lo que había logrado en el país, sin haber tenido el apoyo de Caro, quien fungía como presidente.

Es importante señalar que Rafael Reyes siempre demostró ser una persona fuerte y valiente, por eso Caro lo puso al frente del ejército legitimista, cuyo talento fue indiscutible como estratega y jefe militar, cuyos esfuerzos de lucha lograron regresar una vez más la pacificación del país, el cual estaba en grandes problemas debido a la Revolución que se dio en Colombia.

Otro momento histórico durante el gobierno de Caro fue cuando se dio el gobierno de los cinco días, el cual se dio porque Caro se había retirado a la hacienda de Casablanca, en Sopó, dejando como encargado del gobierno al general Guillermo Quintero Calderón, quien era designado de la silla presidencial. Fue así como Quintero Calderón tomó el partido de los conservadores y llevó a cabo el nombramiento de su gabinete, mismo que estuvo encabezado por Abraham Moreno, personaje destacado en Antioquia.

Cuando el presidente ausente se dio cuenta de lo que su designado estaba haciendo mientras tenía el poder del país, dándole la espalda a los nacionalistas, tuvo que regresar y tomar su cargo con la finalidad de reestablecer el orden, pero lo logró gracias a otras personas. En el año de 1897 se llevó a cabo las elecciones para un periodo presidencial, en el cual Miguel Antonio Caro Tobar trató de buscar la sucesión en el gobierno.

A pesar de que trató de llevar a cabo una fuerte promoción, las cosas no salieron como Caro las esperaba, porque se descartó la posibilidad de una reelección. En este movimiento por obtener la silla presidencial, estuvieron los nombres del lado conservador por parte de Marceliano Vélez y Guillermo Quintero Calderón, por el lado liberal estuvo Miguel Samper y Foción Soto, mientras que la nacionalista fue con Manuel Antonio Sanclemente y José Manuel Marroquín.

El partido nacionalista fue el que resultó ganador en las elecciones, esto provocó otros problemas políticos y sociales en el país, se desató la guerra de los mil días, también se dio un golpe de estado el 31 de julio de 1900, pero esto no fue todo, porque después José Marroquín decidió amarrar a Sanclemente, quedándose con el poder del país.

Después de la Presidencia

Después de haber concluido con el periodo presidencial, Caro se centró en otras cosas que también fueron importantes en su vida, como el hecho de atender sus obras, las cuales después de mucho tiempo, lograron formar parte de un valor en el país, quedando siempre como referencia de logró como persona y político. Se centró en la investigación de los problemas de lenguaje, después en filosofía y más tarde en la política, en donde logró hacer más cosas gracias al apoyo de sus colegas.

Un ejemplo de su obra fue el haber trabajado en el aspecto filológico de la obra de Virgilio, la cual debido al impacto obtenido, tuvo que ser traducida y comentada entre los años de 1873 y 1876. S enfocó en el estudio del latín, adoptándola como una lengua propia, la cual se reflejó en la realización de tres tomos que el encargado de publicarlos fue el Instituto Caro y Cuervo entre los años de 1947 y 1951, obteniendo grandes recompensas económicas y populares de estos trabajos.

También se centró por un tiempo en la crítica literaria, cuyos trabajos hechos lograron atraer la atención de varios escritores colombianos, españoles, e hispanoamericanos. Otro trabajo interesante de Caro fueron sus ensayos históricos, mismos que tuvieron un gran prólogo en donde plasmó sus ideas e investigaciones en la edición de la Historia de Lucas Fernández de Piedrahita, tratando el tema de la conquista de América.

También tuvo tiempo para analizar las políticas internacionales, enfocándose en temas como economía, bibliotecología y poesía. Después de todo lo que aprendió durante un tiempo, Caro se dedicó a escribir una obra poética de corte clásico, la cual estuvo impregnada de mucho conocimiento, sentimiento y delicadeza en sus letras y significado, en donde se notaron piezas como su famosa oda a la estatua del Libertador, así como el soneto llamado “Patria".

Su poesía destacó por haberla escrito en español y en latín, además de la gran habilidad que tuvo para hacer traducciones de otras obras. Con el paso de los años se hizo mucho más popular no sólo en Colombia, sino también en otros lugares. Entre los libros que publicó con el apoyo de otras personas fueron los siguientes títulos: Estudio sobre el utilitarismo, Gramática latina junto con Rufino José Cuervo, Obras de Virgilio, además de varios artículos y discursos como el uso en sus relaciones con el lenguaje, horas de amor, también publicó poesías, traducciones poéticas y más.

Después de que Caro murió, el gobierno de Colombia se encargó de darle a su hijo Víctor Eduardo, la recopilación y publicación de las obras de su padre. De esta forma, aun después de muerto se logró publicar ocho tomos de Obras completas más tres tomos de obras poéticas que escribió entre los años de 1928 y 1933). Todos tuvieron un gran éxito en las ventas, haciendo que su legado quedara en la historia de su país.

En el año de 1942 se creó el Instituto Caro y Cuervo, en donde su hijo participó y ahí se encargó de hacer una edición completa de la obra de su padre. Todo lo que fue parte de la vida de Caro, se reflejó en sus diferentes trabajos, cuyo legado no sólo fueron sus obras, sino también el hecho de haber gobernado un país que presentó muchos altibajos, pero que sin duda, gracias al esfuerzo de Caro y de sus colegas, lograron sacarlo adelante y luchas contra las adversidades que se les presentaron.

La historia de su vida nos muestra que todo lo que fue Caro se debió a la lucha que desde muy pequeño tuvo para salir adelante, su personalidad lo ayudó a desenvolverse de forma adecuada en diferentes cargos que tuvo durante su vida política. Se considera que la mejor forma de reflejar la importancia de este personaje fue que su humanismo es un claro ejemplo de una persona sencilla, con grandes virtudes notables, lo cual se considera como un testimonio de lo mejor de Colombia.

La poesía de Caro, impacto en Colombia

Consideramos imprescindible dar a conocer la gran obra y legado que dejó Miguel Antonio Caro Tobar, la cual es muy extensa porque desde joven demostró tener la habilidad para escribir de forma especial, dándole a todo su toque particular. Se lograron reunir muchas de sus poesías escritas en su juventud y otras en la edad adulta, siendo José Manuel Rivas Sacconi quien se encargó de publicarlas con el título de “Poesías latinas” en el año de 1951.

Años más tardem en 1958 Benedetto Riposati lo hizo en su antología Voces in aevum, que tuvo interés principal en la enseñanza del latín en las escuelas de nivel medio en Italia. Éste último se encargó de terminar de escribir tres de los poemas latinos de Caro. A Caro se le dio un reconocimiento muy especial por su obra "El latín a través de los siglos", cuya antología se utilizó en varias escuelas, debido a la calidad que poseía.

A pesar de que Caro escribió muchos trabajos en otros idiomas, se distinguió por haber sido un poeta latino que tenía la capacidad de escribir en latín, la cual fue aclamada por los expertos, quienes llegaron a decir que era muy superior a su poesía en castellano, porque logró expresarse de muchas formas, no dejando a un lado el aspecto natural de sus palabras, aunado a la riqueza de elementos poéticos.

La vida de Caro se vio envuelta de muchas cosas, siendo precisamente el latín una de las lenguas que estuvo presente en su época, en donde desde muy joven se interesó por la literatura y tal vez sin saberlo en ese momento, sería algo que continuaría hasta su muerte. Su forma de ser, de relacionarse con los demás y de las ideas que tenía, fueron elementos primordiales para que lograra incursionar no sólo en la vida política, sino también en la literatura poética.

Un aspecto muy interesante sobre su obra, fue que siempre tuvo la sensibilidad para expresar sus sentimientos y pensamientos, usando conceptos rigurosos y con gran significado, en donde muchas veces plasmó en sus escritos representaciones de la realidad humana y la naturaleza. Tenía un ideal estético en su escritura, además de tener muchas partes de discreción, llenado de una gran belleza en su estilo.

Caro plasmó muchas cosas en sus obras, entre las cuales sobresalen su mundo soñado, con una naturaleza especial, sentimientos donde se reflejan personas y palabras dulces, con toque de melancolía, otro trabajos con aspectos mediáticos, aminados, diferentes voces, pensamientos antiguos y modernos; es decir, su trabajo fue una obra maestra única en su tipo, de valor en épocas pasadas, cuyo mundo se resume en afectos, de ideales y aspiraciones.

Es así como Miguel Antonio Caro Tobar pasó a la historia de Colombia, en donde se le reconoció como un hombre de gran valor para el país. Logró compartir sus obras en muchos lugares, en donde conforme pasaron los años, más personas encontraron el interés necesario para leerlas. Su técnica de escritura se caracterizó por haber sido artística, original, simple y esencial, haciendo que lo lírico fuera algo especial, expandiéndose en la onda sonora de sus versos.