Pedro Alcántara Herrán Martínez

Pedro Alcántara Herrán Martínez

Biografía

Nació el 19 de octubre de 1800 en Bogotá, Colombia. Su padre se llamó Pedro Antonio Fernández de la Herrán y Ruíz y su madre se llamó María Matea Martínez de Zaldúa. Desde pequeño inició sus estudios pero se interesó más por tener una carrera militar, la cual se desarrolló de forma adecuada en un inicio y debido a su forma de ser y presencia, logró formar parte de las filas libertadoras a la edad de 14 años, con lo cual estuvo presente en varias batallas como por ejemplo Cuchilla del Tambo, pero no todo salió bien debido a que Bartolomé fue aprehendido y después se le condenó a muerte por los jueces realistas.

Cuando todo parecía estar en contra de Alcántara, su situación era muy difícil pero no alcanzó a ser ajusticiado, por lo que recibió conmutación de la pena por prestar servicios a los ejércitos españoles durante varios años. Esto fue algo bueno para él, porque después de un tiempo logró reintegrarse a la lucha de independencia. Un momento que lo ayudó aún más fue cuando Antonio José de Sucre le otorgó el grado de capitán. Con este cargo le dieron la oportunidad de participar en enfrentamientos en Perú, Bomboná, Junín y Ayacucho.

Cabe señalar que debido a su excelente conducta militar en la última batalla realizada en Ayacucho, Pedro Alcántara recibió una distinción especial, lo cual le ayudó mucho más a hacerse de un nombre, que posteriormente fue reconocido en el ambiente militar y político. En el año de 1828, sus esfuerzos de vieron reflejados al ser nombrado intendente de Cundinamarca y con lo cual el libertador Simón Bolívar decidió ascenderlo al grado de general.

Su carrera diplomática inició en el año de 1830, con lo que ocupó por primera vez el cargo de secretario de guerra, en donde después logró ocupar la Gobernación de Cundinamarca, y eso ayudó a que tiempo después fuera nombrado secretario de Relaciones Exteriores. Cuando se dio la Guerra de los Supremos, participó en el gobierno de José Ignacio de Márquez en 1839 contra el levantamiento de Pasto, lo cual se debió a la clausura de los conventos menores del lugar, siendo José María Obando quien se unió a este movimiento y que después se extendió por todo el país.

Su vida militar y diplomática fue de gran importancia para Pedro Alcántara, porque gracias a ellas hizo que más personas lo conocieran, aunado a la responsabilidad de los cargos que tuvo, demostrando un gran compromiso con lo que hacía. Todo esto provocó que unos cuantos años más tarde, obtuviera uno de los puestos más anhelados por muchas personas, pero al que pocos podían acceder, y se trata de la Presidencia del país.

Educación

En cuanto a la educación que recibió Pedro Alcántara estudió en el Colegio Mayor de San Bartolomé, todo iba muy bien pero cuando tenía 14 años de edad, tuvo que suspender sus estudios para comenzar su carrera militar, en donde pasó por muchas cosas hasta llegar al grado de general de la República. Cabe decir que también tuvo una carrera diplomática con lo que obtuvo el puesto de secretario de Guerra en el año de 1830, el cual ocupó en la delegación ante la Santa Sede.

Época en la Presidencia

A pesar de todos los problemas que existieron en 1839 por el levantamiento de Pasto, Pedro Alcántara Herrán Martínez fue propuesto como candidato a la Presidencia del país, en donde tuvo mucho que ver las cosas que en el pasado había hecho, destacando sus participaciones en diversos combates en nombre de su país, fue así como resultó electo presidente, cuyo periodo fue de 1841 a 1845. Los acompañantes que tuvo en su gobierno fueron el general Domingo Caicedo como vicepresidente y Juan de Dios Aránzazu como presidente del Consejo de Estado.

Cabe señalar que debido a que continuaba la guerra, Alcántara se puso al frente de la campaña en el norte, delegó responsabilidades al ejército ejecutivo en Aránzazu. En 1842 Ignacio Arizmendi Posada, Pedro Alcántara Herrán mandaron una carta al Congreso en donde señalaron la convivencia de reformar la Constitución de 1832 debido a que presentaba muchas dificultades para mantener el orden público y por consiguiente, la armonía de los poderes del gobierno.

Dicha carta fue sancionada por el presidente Pedro Alcántara el 20 de abril de 1843, con lo que después se logró fortalecer el poder ejecutivo y así se dio la paz durante varios años, lo cual fue muy bueno para todo el país porque antes de esto, habían pasado por muchos momentos malos en donde las guerras siempre habían estado presentes, pero el trabajo de muchas personas, logró formar una armonía entre todos en donde comenzaron a aprender a vivir de forma diferente y en paz.

La época de presidencia de Alcántara fue buena porque logró impulsar la educación pública e implementó un nuevo plan educativo bajo la inspiración del ministro del interior, quien en ese entonces era Mariano Ospina Rodríguez. Asimismo, el presidente construyó el camino del Quindío, ordenó la recopilación de la legislación granadina, aceptó el regreso de los jesuitas y fue así como poco a poco todo comenzó a mejorar en el país, debido a que se comenzó a realizar censos de población, lo cual fue un paso más a otro tipo de mejoras para todos sus habitantes y para los futuros gobiernos.

Después de la Presidencia

Después de haber finalizado su época como presidente, Pedro Alcántara Herrán Martínez asistió a varios congresos, en cuyo tiempo fue nombrado secretario de Guerra y general en jefe del ejército. También participó en la lucha contra José María Melo en el año de 1854. En 1860 decidió renunciar a su cargo diplomático en Washington porque estaba a favor de la Confederación Granadina.

Cabe decir que a pesar de todo lo que había hecho por su país cuando fue presidente, una vez retirado del cargo tuvo varias diferencias con Mosquera, y esos problemas personales y tal vez, profesionales, hicieron que Alcántara fuera destituido de su cargo público de embajador ante el gobierno de Estados Unidos así como la baja de las filas militares; pero en 1866 su grado de militar fue restituido.

Años más tarde, Pedro Alcántara logró desempeñar otros cargos diplomáticos en los gobiernos de El Salvador y Guatemala. Obtuvo un cargo de senador por el estado soberano de Antioquia en Bogotá, Colombia; sin embargo su salud se vio muy dañada debido a todo lo que había pasado antes, lo cual repercutió enormemente hasta que llegó el día 26 de abril de 1872 cuando Pedro Alcántara Herrán Martínez falleció en la ciudad de Bogotá, a la edad de 71 años.